JOSÉ MANUEL PENA/ “Salí de Banesto con la conciencia tranquila y el corazón encogido. Seis años de mi vida quedaban detrás, esfuerzos, sufrimientos, ilusiones, esperanzas...
No sólo tenían escoltas, micrófonos direccionales y dos millones de euros en efectivo, sino que disponían de sofisticados mecanismos hechos a medida para esconder...