
María L. García | vigoalminuto
El BNG ha reclamado a la Xunta que haga público el contrato que mantiene con el hospital Ribera Povisa de Vigo, cuyo acuerdo vigente con el Servizo Galego de Saúde (Sergas) expira en abril de 2027. La diputada nacionalista Montse Prado volvió a exigir este jueves en el Parlamento gallego que el Gobierno de Alfonso Rueda facilite toda la documentación sobre el acuerdo y sobre las negociaciones para su renovación.
El BNG sostiene que la cantidad destinada por la Xunta a Povisa ha aumentado un 20% desde 2019, mientras que el hospital privado ha registrado en ese mismo periodo una reducción de unos 30.000 pacientes adscritos. La formación nacionalista reclama conocer con detalle las condiciones económicas y asistenciales del contrato, que supone más de 100 millones de euros anuales de fondos públicos, según sus cálculos.
«Se non hai nada que agochar, por que o PP se nega sistematicamente a que se coñeza onde van parar máis de 100 millóns de euros anuais das galegas e galegos?», preguntó Prado durante su intervención parlamentaria.
La diputada pidió además una auditoría externa e independiente y que el Consello de Contas fiscalice el destino de los fondos públicos destinados al centro. Según el BNG, estos recursos representan más del 80% de las cuentas de explotación de Povisa.
7,4 millones de beneficio
La petición de transparencia coincide con los resultados económicos comunicados por el hospital. Según los datos manejados por el BNG, Povisa cerró el último ejercicio con 7,4 millones de euros de beneficio, una cifra que la formación nacionalista sitúa un 1.200% por encima de la del ejercicio anterior.
Prado utilizó ese resultado para cuestionar el modelo de colaboración entre la sanidad pública y el hospital privado.
«Aquí perder doentes sae rendible, porque o negocio non depende de atender ben a xente: depende de que a Xunta asine o cheque», afirmó.
El BNG también puso sobre la mesa las condiciones asistenciales y laborales del centro. Prado afirmó que Povisa presenta elevadas listas de espera y cuestionó sus ratios de personal y la rotación de trabajadores. También señaló la falta de profesionales en determinadas especialidades y criticó que algunos especialistas se desplacen desde fuera de Galicia para realizar intervenciones sin asumir, según su denuncia, el seguimiento posterior de los pacientes.
«Cando o que manda é o beneficio dos accionistas, sempre acaba pagando alguén: os doentes e as persoas que os coidan», sostuvo la diputada.
Estas afirmaciones forman parte de la crítica política del BNG al modelo de Povisa y a la gestión del concierto sanitario; no equivalen por sí mismas a una conclusión independiente sobre la calidad asistencial del hospital.
Cerca de 8.000 solicitudes para cambiar de hospital
Otro de los asuntos planteados por Prado fue el traslado de pacientes de Povisa al Hospital Álvaro Cunqueiro. El BNG asegura que cerca de 8.000 personas han solicitado este año cambiar su adscripción y reclama a la Xunta que explique cómo prevé absorber esa demanda en la sanidad pública.
La diputada también pidió información sobre otros pagos contemplados en el contrato vinculados a la reducción de las listas de espera del sistema público y reclamó la apertura de una mesa de negociación con la representación sindical del hospital.
Povisa mantiene desde hace años un modelo de asistencia sanitaria concertada con el Sergas por el que atiende a población del área de Vigo. El centro pertenece a Ribera, grupo sanitario integrado en la multinacional francesa Vivalto Santé.
El BNG defiende como solución a largo plazo estudiar la integración de Povisa en la red pública. Mientras no se produzca, Prado reclama que la Xunta publique las condiciones del próximo acuerdo antes de su firma.
«É evidente que os cartos públicos non están indo para unha mellor calidade asistencial», concluyó.
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