ETA verifica sus intenciones reservándose 1.000 kilos de explosivos

Se está verificando la intención de ETA de un alto el fuego permanente. El mismo debe de consistir en almacenar materiales para fabricar bombas, según se ha comprobado en el caserío de Legorreta. En él los miembros del ‘comando Erreka’, integrado por los hermanos Esnaola, que no están fichados por la Policía, escondían una tonelada de explosivo, ni más ni menos que el mayor arsenal encontrado a la banda asesina desde que se desarticuló la base de Óbidos en Portugal, donde se encontraron 1.500 kilos, 300 de ellos listos para usar.

Los dos etarras tenían 850 kilos de nitrato amónico, 13,5 de pentrita, 100 litros de combustible, tres detonadores y material para fabricar, al menos, otros cuatro. Para que os hagáis una idea, en el atentado de la T4 se usaron 500 kilos de explosivo, la mitad de los encontrados ahora por las Fuerzas de Seguridad.


 

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