
Un avance histórico contra uno de los cánceres más letales
Por primera vez, investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderados por el doctor Mariano Barbacid, han conseguido eliminar completamente el adenocarcinoma ductal de páncreas en modelos animales. Se trata del tipo de cáncer de páncreas más frecuente y con peor pronóstico: apenas el 5 % de los pacientes sobrevive más de cinco años desde el diagnóstico.
El logro, publicado en la revista científica PNAS, se basa en una terapia combinada de tres fármacos que actúa de forma simultánea sobre los principales motores moleculares del tumor, impidiendo que aparezcan resistencias al tratamiento, uno de los grandes obstáculos de la oncología actual.
Cómo funciona la nueva terapia contra el cáncer de páncreas
El cáncer de páncreas se inicia casi siempre por una mutación en el oncogén KRAS, una alteración muy estudiada pero extremadamente difícil de tratar. Aunque ya existen inhibidores de KRAS, su eficacia es limitada porque el tumor acaba escapando al tratamiento.
La estrategia del CNIO rompe con ese enfoque clásico. En lugar de atacar una sola diana, el equipo de Barbacid bloquea tres nodos clave del tumor:
- KRAS, el desencadenante del cáncer
- EGFR, una proteína esencial para el crecimiento tumoral
- STAT3, implicada en proliferación, supervivencia celular e inflamación, y clave en la aparición de resistencias
La combinación incluye daraxonrasib (inhibidor de KRAS aún no aprobado), afatinib (ya utilizado en cáncer de pulmón) y SD36, un degradador de proteínas.
Resultados contundentes en modelos experimentales
La terapia se probó en 18 ratones implantados con tumores derivados de seis pacientes distintos. Tras finalizar el tratamiento, y después de 200 días de seguimiento, 16 de ellos seguían vivos, libres de enfermedad y sin toxicidad significativa. En estudios previos, el equipo llegó incluso a mantener a los animales 300 días sin rastro de tumor, aproximadamente la mitad de la vida de un ratón.
Según Barbacid, es la primera vez que se logra una curación completa y sostenida del cáncer de páncreas en modelos experimentales, algo que hasta ahora parecía inalcanzable.
Un camino largo, pero con bases sólidas
Este avance culmina más de una década de investigación. En 2019, el CNIO ya había conseguido frenar tumores de páncreas en ratones atacando EGFR y RAF1, aunque con importantes limitaciones. La identificación de STAT3 como tercera diana clave ha sido decisiva para superar esos obstáculos.
Ahora, el equipo trabaja en ampliar los estudios a otros modelos genéticos, analizar el impacto en las metástasis y estudiar en profundidad el microambiente tumoral, un factor determinante en la agresividad del cáncer de páncreas.
El reto: llevar el tratamiento a los pacientes
El siguiente gran objetivo es iniciar un ensayo clínico en humanos, algo que requiere financiación adicional y colaboración hospitalaria. Barbacid ha hecho un llamamiento a cirujanos y patólogos para que envíen muestras al CNIO y así acelerar la investigación traslacional.
En este camino ha sido clave el apoyo de la Fundación CRIS Contra el Cáncer, que en los últimos cinco años ha invertido 46 millones de euros en investigación oncológica y financia parte del trabajo del CNIO desde hace seis años.
Un mensaje de esperanza, pero con cautela
El propio Barbacid insiste en la prudencia: el éxito en ratones no garantiza automáticamente el mismo resultado en humanos. Sin embargo, el hallazgo supone el avance más prometedor hasta la fecha en la lucha contra el cáncer de páncreas, una enfermedad que hasta ahora apenas contaba con opciones terapéuticas eficaces.
