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Las familias de Barreiro intentan parar el parque canino antes de que entren las máquinas

Han presentado un recurso de reposición y reclaman la suspensión inmediata de las obras, previstas para el 15 de octubre

Las familias de Barreiro intentan parar el parque canino antes de que entren las máquinas
Las familias de Barreiro intentan parar el parque canino antes de que entren las máquinas

Carlos Díaz | vigoalminuto

El conflicto por el futuro parque canino de Barreiro da un nuevo paso. La plataforma Por un Parque Canino Funcional en Barreiro, respaldada por familias con perros de la zona, ha presentado un Recurso Potestativo de Reposición ante la Xunta de Goberno Local de Vigo contra el acuerdo que aprobó la licitación del proyecto municipal, presupuestado en 168.786,58 euros. El colectivo reclama además la suspensión cautelar e inmediata del procedimiento ante la proximidad del inicio de las obras, fijado para el próximo 15 de octubre.

La impugnación supone una nueva escalada en una disputa que se arrastra desde 2025 y que enfrenta al Concello con un grupo de vecinos que no cuestiona la necesidad de disponer de un espacio para perros, sino las características del proyecto elegido por el Ayuntamiento.

La actuación contempla un recinto de 1.105 metros cuadrados, superficie que las familias consideran insuficiente. En marzo de 2025 registraron una alternativa de unos 2.200 metros cuadrados, respaldada por 108 familias, en otra zona del entorno de Barreiro que consideran más tranquila y segura.

El Concello siguió adelante con su proyecto y lo convirtió en la primera actuación de la red municipal de nueve parques caninos anunciada a finales de 2024. La red incluye espacios en Navia, Faisán, Barreiro, Ribadavia-Pizarro, A Bouza, Atalaia, María Xosé Queizán, avenida de Castelao y O Calvario, con una inversión global anunciada de 628.700 euros.


Una obra que las familias quieren detener antes de que empiece

La plataforma fundamenta su petición de suspensión cautelar en el artículo 117 de la Ley del Procedimiento Administrativo Común. Su argumento es que, si las obras comienzan antes de que se resuelva el recurso, algunas de las actuaciones sobre el terreno serían difícilmente reversibles.

Entre ellas sitúa la retirada de la cubierta vegetal y la colocación de una base de zahorra compactada y una capa de grava. El proyecto municipal contempla, según la documentación aportada por el colectivo, un acabado de unos 30 centímetros de gravillín de río de entre 2 y 4 milímetros. Las familias sostienen que esta solución puede generar problemas de higiene por la acumulación de orines, además de aumentar la temperatura del suelo durante el verano y provocar abrasiones en las almohadillas de los animales.

Son, en todo caso, objeciones planteadas por la plataforma, no conclusiones técnicas independientes acreditadas en la comunicación presentada por el colectivo.

El propio Concello ha defendido públicamente el proyecto como un recinto destinado al ejercicio y paseo de los animales, completamente vallado y equipado con bancos, fuente, papeleras, drenaje de aguas pluviales y elementos de juego.


Las familias cuestionan cómo se ha calculado el tamaño

Uno de los argumentos centrales del recurso es la supuesta ausencia de un estudio que determine cuántos animales puede acoger el recinto y cómo se relaciona esa capacidad con la población canina del entorno.

La plataforma sostiene que el expediente no incorpora un estudio de carga o saturación que permita justificar que los 1.105 metros cuadrados sean suficientes para las necesidades de Barreiro y Lavadores. Las familias recuerdan que Vigo cuenta con cerca de 50.000 perros, según las estimaciones manejadas en el debate sobre la red municipal, y calculan que en el entorno de Lavadores habría varios miles.

También cuestionan la decisión de dividir el recinto en dos espacios según el peso de los animales, con un límite de 10 kilos, al considerar que ese criterio no estaría acompañado de una justificación etológica o veterinaria suficiente. Según denuncian, tampoco quedarían claramente determinadas en la documentación las superficies útiles y la capacidad de cada una de las dos zonas.

Una alternativa de 2.200 metros que el Concello no incorporó

El origen del enfrentamiento se remonta a comienzos de 2025. El Concello abrió entonces una consulta sobre la futura red de parques caninos, pero las familias de Barreiro criticaron que no permitiera pronunciarse sobre cuestiones esenciales como la ubicación y las dimensiones.

En marzo, un grupo de 108 familias presentó por registro municipal una propuesta alternativa de 2.200 metros cuadrados. La opción planteaba utilizar otra parcela del mismo entorno, considerada por los vecinos más tranquila y alejada del tráfico y de las instalaciones deportivas.

La propuesta no se incorporó al proyecto finalmente aprobado. Las familias sostienen ahora que el Concello tampoco habría aportado un informe técnico o económico que explicase de manera suficiente por qué descartaba aquella alternativa.

El asunto ya había sido publicado por vigoalminuto, que informó de la oposición de las familias al proyecto de 1.105 metros cuadrados y de su propuesta alternativa. La controversia también llevó a los vecinos a reclamar la revisión del expediente y a plantear la creación de una mesa técnica y vecinal.


El precedente para los otros ocho parques

La preocupación de las familias va más allá de Barreiro. El colectivo considera que este recinto puede marcar el modelo que se aplique al resto de la red municipal.

En concreto, cuestiona las dimensiones de otros espacios previstos por el Concello: Pizarro, con 365 metros cuadrados; Atalaia, con 380; avenida de Castelao, con 331; y O Calvario, con 363. Las familias comparan esas superficies con los 442 metros cuadrados de referencia que recoge la guía técnica NTJ 15G citada en el debate municipal.

El Concello, por su parte, ha defendido que los 1.105 metros cuadrados previstos para Barreiro superan ampliamente esa referencia técnica. El problema, según el colectivo, es que esa misma referencia no se alcanzaría en varios de los restantes parques proyectados.

Por eso las familias sostienen que el conflicto de Barreiro puede determinar cómo se desarrolla el conjunto de la red: si se apuesta por un mayor número de recintos de pequeñas dimensiones o por instalaciones menos numerosas pero con mayor superficie útil.

El recurso presentado ahora ante la Xunta de Goberno Local pide que se paralice cautelarmente la tramitación mientras se examinan las objeciones planteadas. El siguiente hito será, por tanto, la respuesta municipal al recurso antes de que llegue la fecha prevista para el comienzo de las obras, el 15 de octubre.


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