A.Buendía/ Vigo.– La batalla por los aeropuertos gallegos ha encontrado una nueva trinchera: la del calendario. La presidenta del PP de Vigo, Luisa Sánchez, ha utilizado una imagen cargada de intención política para resumir su crítica al alcalde, Abel Caballero: “Mientras coloca luces en pleno mes de julio, las alcaldesas de A Coruña y Santiago trabajan en silencio para conseguir vuelos”.
La frase resume el reproche de los populares vigueses a la estrategia del Concello de Vigo con Peinador, después de que Santiago de Compostela haya anunciado nuevas conexiones operadas por Wizz Air y A Coruña haya impulsado un contrato para garantizar rutas consideradas estratégicas hasta 2030.
Sánchez sostiene que mientras otras ciudades han optado por buscar acuerdos con aerolíneas y administraciones, Vigo permanece bloqueada por la confrontación política. “El alcalde socialista de Vigo está demostrando su absoluta incapacidad para atraer aerolíneas al aeropuerto de Peinador”, afirmó, reclamando explicaciones sobre las gestiones realizadas desde que finalizó el contrato con Ryanair y sobre los anuncios realizados tras Fitur.
Alvedro y Rosalía de Castro consiguen nuevos enlaces, mientras Peinador se estanca
La dirigente popular puso el foco especialmente en dos movimientos recientes. Por un lado, el acuerdo anunciado en Santiago para apoyar la llegada de Wizz Air, con siete nuevas rutas —cinco nacionales y dos internacionales (Tenerife Norte, Gran Canaria, Fuerteventura, Málaga y Zaragoza, Roma y Varsovia)— y una inversión municipal destinada a campañas de promoción internacional.
Por otro, la iniciativa de A Coruña, donde el Consorcio de Turismo ha sacado a licitación un contrato con un valor estimado de hasta 6,6 millones de euros hasta 2030 para reforzar cinco conexiones nacionales: Sevilla, Málaga, Valencia, Bilbao y Alicante.
Caballero «ha optado por la confrontación»
Para Sánchez, ambos ejemplos evidencian una diferencia de método: “las alcaldesas de Santiago y A Coruña han adelantado por la derecha a Abel Caballero”. Según la presidenta popular, las regidoras de ambas ciudades “han trabajado en silencio y llegando a acuerdos con otras administraciones”, frente a un alcalde de Vigo que, a su juicio, ha optado por la «confrontación».
La crítica alcanza también a la relación del Concello con la Xunta y la Diputación de Pontevedra, administraciones que, según el PP, han ofrecido colaboración económica para impulsar nuevas conexiones siguiendo un modelo similar al empleado en Santiago.
“Vigo no necesita más confrontaciones, necesita gestión, trabajo, colaboración y consenso”, reclamó Sánchez, que instó al alcalde a sumarse a un acuerdo con Aena, Xunta y Diputación.
El enfrentamiento vuelve a situar a Peinador en el centro del debate político local. Un aeropuerto que durante años el Gobierno local utilizó como símbolo de crecimiento y que ahora se ha convertido en un terreno de disputa sobre quién tiene la responsabilidad de recuperar conexiones y atraer compañías aéreas.
La metáfora de las luces navideñas —uno de los grandes emblemas de la gestión de Caballero— sirve así al PP para construir un contraste político: mientras Vigo ilumina sus calles con meses de antelación, sus rivales gallegas intentan iluminar sus paneles de salidas con nuevos destinos. Una comparación que convierte una discusión sobre rutas aéreas en una nueva batalla por el relato de la ciudad.
