El pasado viernes día 31, ´los integrantes de una patrulla de la Guardia Civil de Arbo, en el transcurso de su servicio ordinario, detectaron una furgoneta que les parecío sospechosa, a la que dieron el alto. en el imnterior de la misma se encontraron con 1.000 kilos de cable de cobre de procedencia desconocida.
Realizadas varias averiguaciones, estas llevaron a la conclusión de que el cable procedía de un robo realizado en el concello de Maceda. Es por ello que los agentes detuvieron a los dos ocupantes de la furgoneta -de 29 y 31 años- vecinos de Crecente, uno d elos cuales tenía antecedenrtes por delitos contra el patrimonio.
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Tras tomarles declaración, se les dejó en libertad en sede policial y se remitieron las diligencias al Juzgado de Guardia de Ponteareas, donde dbenrán presentarse estos individuos cuando se les requiera para ello.
Un robo habitual
El robo de cable de cobre es un hecho habitual que afecta tanto a empresas como a a tendidos eléctricos y cuyos autores no es la primera vez que dejan sin luz a algún concello o, como sucedió recientemente en Cataluña, obligan a detener la circulación de los trenes.
Precisamente, Cataluña es el epicentro del robo de cable de cobre. De hecho, según datos del Ministario de Transportes, desde concentra más del 52,1% de todos los actos de este tipo que afectan a la red ferroviaria estatal.
El atractivo de este material es su elevado valor en el mercado- puede llegar a los 10€ el kilo– la escasa vigilancia, poca dificultad de traslado y la imposibilidad, en la mayoría de los casos, de determinar su origen. Ello facilita su reutilización y vuelta al mercado casi inmediatramente y con escaso riesgo.






