La organización Manos Limpias ha presentado en un juzgado de Madrid una querella contra la actriz Bárbara Rey por «revelación de secretos«, delito recogido en el artículo 197 del Código Penal, después de conocerse distintos audios con conversaciones entre la artista y el antertior jefe del Estado, Juan Carlos de Borbón.
«El que, para descubrir los secretos o vulnerar la intimidad de otro, sin su consentimiento, se apodere de sus papeles, cartas, mensajes de correo electrónico o cualesquiera otros documentos o efectos personales, intercepte sus telecomunicaciones o utilice artificios técnicos de escucha, transmisión, grabación o reproducción del sonido o de la imagen, o de cualquier otra señal de comunicación, será castigado con las penas de prisión de uno a cuatro años y multa de doce a veinticuatro meses».
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Conversaciones íntimas y también relacionadas con temas de Estado
Los audios, que se han difundido tanto en programas televisivos como en redes sociales, incluyen tanto conversaciones de carácter íntimo como relacionadas con la familia y el cargo que ocupaba Juan Carlos de Borbón -entre ellas una mención al ex general Alfonso Armada, condenado por su implicación en intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981-.
Habría más audios, fotografías e incluso vídeos, a punto de hacerse públicos
Las grabaciones se habrían registrado, al parecer, en la casa de Bárbara Rey hace más de 30 años y entonces, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) tuvo acceso a ellas y a varias imágenes, como las publicadas hace varias semanas por la revista holandesa Privé. Asimismo, diferentes periodistas han asegurado que se destinaron recursos de los fondos reservados a pagar por ellas, con el fin de evitar un escándalo que afectase a Juan Carlos I.
Si bien ese objetivo se consiguió en aquel momento, parece que ahora es inevitabre que la ya maltrecha imagen del rey emérito y de la Monarquía siga deteriorándose, puesto que se ha anunciado que habría no sólo más grabaciones y fotografías, sino que podrían salir a la luz también imágenes de vídeo en situaciones más comprometedoras para Juan Carlos de Borbón.
