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Caballero podría sufrir irritabilidad, pesadez y falta de concentración por no cogerse vacaciones

alcalde de Vigo/Tresyuno ComunicaciónBEA MUÑIZ- REDACCIÓN/ A estas alturas del verano ya nadie duda que unas vacaciones sean más que necesarias. ¿Nadie?.. En el Concello de Vigo un hombre se resiste a tomarse un descanso. Mientras todos los despachos de ministerios, negociados, direcciones generales, consellerías y organismos públicos ya han sido cerrados, uno permanece abierto, el del alcalde. Y es que Abel Caballero ha manifestado en distintas ocasiones, no sólo que no se irá de veraneo, sino que no lo ha hecho nunca. ¿Tendrá en un cajón del despacho una petaca con el elixir de la eterna juventud? ¿Se habrá caído a la marmita de Panoramix cuando era pequeño? ¿Nadie le habrá mandado la circular de que en agosto no se trabaja?

El caso es que el alcalde no hace caso a los expertos psicoterapeutas y médicos quienes aseguran en diversos estudios que las vacaciones son tan importantes como una alimentación sana y un descanso diario adecuado. Un descanso inadecuado altera nuestro ritmo diario, nuestros reflejos, incluso el entendimiento de cierta información. Las vacaciones no disfrutadas a lo largo del año tienen un efecto similar.

El estrés diario y la rutina sufridos durante largos períodos de tiempo dan al trabajador un espíritu inadecuado, de desmotivación, que curado con un período fuera del entorno laboral se traduciría en una especie de “año nuevo” en el cual se perciben nuevos retos o proyectos con mayor ilusión. La pérdida de rutina y el volver a cargar pilas, causa una disposición positiva con compañeros y trabajo, mayor productividad y mayor compromiso.

Aunque médicamente no está establecido un período fijo de descanso, lo cierto es que una o dos semanas del año ayudan a recuperar la productividad y energía perdidas, además, el calor afecta más a las personas que están obligadas a trabajar en estos meses del año, cuánto más sol más se prescribe un pequeño asueto.

La falta de descanso continuado, más en períodos estivales, puede tener, además de esos efectos, una pérdida de la capacidad de sueño, dolores de cabeza, cansancio, bajo rendimiento intelectual, pesadez, irritabilidad o, en algunos casos, hiperactividad, desconcentración y falta de retentiva…nada se dice de tendencia a dar plazos que no se cumplen, a llegar cada vez más tarde a las ruedas de prensa o a aplazar citas con arquitectos norteamericanos ganadores del Premio Pritzker.

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