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El despido de los empleados de la limpieza de Alcampo puede acabar en huelga general

AlcampoEsa es la determinación que estudian los sindicatos ante la actitud de varias empresas de limpieza, servicios y vigilancia negarse a subrogar en sus puestos a los trabajadores que se encuentran en los servicios que empiezan a gestionar para sustituirlos por otros con incapacidad “a los que les pagan menos y por los cuales no tienen que cotizar a la Seguridad Social”.

Así lo aseguraron esta mañana los representantes de Comisións Obreiras, UGT y CIG, durante una nueva jornada de protestas de los empleados de limpieza de Alcampo que fueron despedidos por la nueva concesionaria de este servicio, Amil Lago S.L. Según los sindicatos, el convenio del sector obliga a subrogar a los trabajadores en los mismos puestos, sin embargo “esta empresa ha preferido contratar otros nuevos en una entidad social de emprego, ahorrándose 90.000 € al año y evitando tener que pagar las indemnizaciones por despido”.

El conflicto afecta a 12 personas, algunas de las cuales tienen una antigüedad de 26 años y que, tras ser despedidas de forma verbal la semana pasada, fueron desalojadas por la Policía Nacional el domingo cuando intentaban acceder a su puesto de trabajo.

Los representantes sindicales aseguraron que la inspectora de trabajo quien entendió que “se trata de un despido tácito con derecho a improcedencia” por lo cual la Amil Lago tendrá que pagar las indemnizaciones correspondientes o negociar la readmisión. Para la plantilla la culpa de esta situación la tiene Alcampo que ha consentido este proceder y así se lo trasladarán a la representante de la consellería de Traballo el próximo lunes, día en el que, al tiempo que se lleva a cabo la reunión los despedidos se concentrarán delante de la sede de la Xunta de 11 de la mañana a 1 de la tarde.

Los sindicatos, que en el plazo de una semana convocarán una asamblea de todo el sector, criticaron la actitud fascista y dictatorial” del subdelegado del Gobierno, por el despliegue exagerado de fuerzas antidisturbios que hoy en Coia “tenían dos agentes por cada trabajador que se manifestaba”, vigilancia que se intensificaba desde el aire con la presencia de uno de los helicópteros de la Policía Nacional.

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