
María L. García | vigoalminuto
En la Praza de Compostela hay ahora unas 60 tiendas de campaña, comidas que llegan de manos de vecinos, talleres y asambleas. También hay turnos para vigilar, gente que se ocupa de cocinar y personas que intentan que la convivencia funcione. La Acampada pola Vivenda de Vigo lleva más de diez días instalada en el centro de la ciudad y no parece dispuesta a marcharse sin seguir dando la batalla por una vivienda asequible.
Quienes duermen allí no son siempre los mismos. En las jornadas de mayor afluencia pasan la noche alrededor de 40 personas, a las que se suman cada día varias decenas que participan en las reuniones, las actividades o las tareas necesarias para mantener el campamento. La reivindicación es clara: bajar los alquileres, frenar los desahucios y poner límites a una masificación turística que, denuncian, agrava los problemas para encontrar casa.

La vida en la Alameda tiene sus propias reglas. Una comisión se encarga de que haya desayuno, comida y cena; otra organiza los materiales y mantiene en pie la infraestructura. También hay un grupo dedicado a los cuidados, que vela por el bienestar de los participantes e intenta resolver los conflictos antes de que vayan a más. Quieren aprender de experiencias anteriores, explican, y evitar errores que se produjeron en movilizaciones como la del 15M.
La organización incluye normas para cuidar el espacio que ocupan: mantenerlo limpio y no consumir alcohol ni drogas entre los participantes. Asociaciones ecologistas como Amigas das Árbores y Ecoloxistas en Acción han respaldado la protesta y han defendido que la acampada respeta la vegetación, el medio ambiente y el patrimonio de la Alameda.

Vecinos que llevan comida y ataques que no frenan la protesta
No todo han sido muestras de apoyo. En los últimos días, los acampados han sufrido episodios de hostilidad, con lanzamiento de huevos e incluso petardos. Para prevenir nuevas agresiones, una comisión organiza turnos de vigilancia.
Pero quienes participan en la protesta aseguran que el respaldo vecinal pesa mucho más que los ataques. «Por cada insulto y ataque que recibimos hay moreas de veciñas que nos transmiten o seu agradecemento e agarimo», explican desde la asamblea.
Ese apoyo se nota, sobre todo, a la hora de comer. Hay personas que se ofrecen a preparar platos en casa y acercarlos calientes hasta las tiendas. La ayuda llega también a quienes viven en la calle: algunas personas en situación de sinhogarismo acuden al campamento para recibir comida y bebidas calientes.
Las últimas noches han traído lluvias y han obligado a echar una mano para reforzar toldos, tiendas y otros elementos de la instalación. Decenas de personas han trabajado para evitar que el agua deteriore el campamento. Los preparativos continúan con la idea de mantenerlo en condiciones y proteger tanto a quienes participan como el espacio público.
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Talleres, baile y una charla sobre cómo ganar una huelga
La protesta no se limita a las tiendas ni a las asambleas. Para abrir el campamento a la ciudad, sus participantes han organizado una programación de actividades culturales y formativas. La semana pasada hubo talleres de asesoría legal, protesta pacífica, capoeira y taichí, además de un coloquio, una comida popular y una foliada con iniciación al baile gallego.
Esta semana comenzó con un taller de dibujo para principiantes. El miércoles, Brigada Dedal organizó una actividad para confeccionar pequeñas casas de tela con las que decorar la acampada. Este jueves 22 de octubre, a las 18.00 horas, está previsto un taller de creación teatral.
Mañana viernes, a las 19.00 horas, será el turno del sindicalista Òscar Murciano, de CGT Catalunya, que hablará sobre su libro Cómo ganar una huelga.
Mientras la Alameda mantiene su ritmo diario, los acampados preparan la huelga general del 11 de noviembre y nuevas acciones para denunciar los problemas de vivienda en Vigo. Señalan especialmente el aumento de los pisos turísticos, los alquileres que consideran inasumibles y los desalojos que, aseguran, se producen cada semana en la ciudad. Anuncian que darán a conocer nuevas iniciativas en los próximos días.
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