
El Sindicato de Enfermería SATSE ha denunciado que la precariedad laboral que sufren las enfermeras en las residencias de mayores se intensifica durante los meses de verano, una situación que, según advierte, repercute tanto en las condiciones de trabajo de las profesionales como en la calidad asistencial que reciben los residentes.
La organización sindical señala que el incremento de las estancias temporales durante el periodo estival coincide con una disminución de las plantillas, ya que no siempre se cubren las vacaciones y otras ausencias del personal. Esta combinación provoca una mayor carga de trabajo para las enfermeras, que deben atender a un número creciente de usuarios con necesidades asistenciales complejas.
Según explica SATSE, las residencias privadas registran durante el verano una elevada demanda de estancias temporales por parte de familias que buscan apoyo para el cuidado de personas mayores durante días o semanas. De acuerdo con datos del sector, este tipo de servicios alcanza entre junio y agosto un volumen de actividad que puede duplicar la media del resto del año.
Más de 100 residentes por enfermera
El sindicato asegura que esta situación incrementa todavía más una ratio que considera ya insuficiente durante el resto del año. Según sus datos, actualmente cada enfermera atiende de media a más de 100 residentes, una cifra que puede elevarse hasta las 150 o incluso 200 personas en los turnos nocturnos.
SATSE sostiene que estas condiciones generan una importante sobrecarga laboral y pueden afectar a la seguridad de los usuarios, dificultando una atención individualizada y un seguimiento adecuado del estado de salud de los residentes.
Por ello, la organización vuelve a reclamar la aprobación de una normativa que establezca ratios mínimas y seguras de pacientes por enfermera en todos los ámbitos asistenciales, especialmente en los centros sociosanitarios. En este sentido, recuerda que la Iniciativa Legislativa Popular presentada en el Congreso para regular estas ratios continúa pendiente de tramitación.
Problemas de cobertura y fuga de profesionales
El sindicato también atribuye la reducción de efectivos durante el verano a la dificultad para cubrir vacantes en las residencias. Entre las causas señala los bajos salarios, la sobrecarga de trabajo, las largas jornadas y las dificultades para conciliar la vida laboral y personal, factores que llevan a muchas profesionales a optar por contratos en otros ámbitos sanitarios.
Además, SATSE denuncia que la escasez crónica de personal favorece situaciones de intrusismo profesional en algunos centros, donde trabajadores sin la formación sanitaria requerida acaban asumiendo funciones que corresponden legalmente a enfermeras, como la preparación y administración de medicamentos o la realización de determinadas curas.
Riesgos para residentes y profesionales
La organización advierte de que la falta de personal dificulta la detección temprana de problemas de salud y limita el seguimiento continuado de los residentes. También subraya que la elevada rotación de profesionales impide consolidar vínculos de confianza entre usuarios y personal sanitario.
Por otro lado, alerta de las consecuencias que esta situación tiene para las propias enfermeras, que se enfrentan a elevados niveles de estrés, agotamiento físico y emocional, ansiedad y síndrome de desgaste profesional debido a la presión asistencial que soportan de forma continuada.
SATSE concluye reclamando a las administraciones y a las empresas gestoras de residencias que adopten medidas urgentes para reforzar las plantillas y garantizar una atención segura y de calidad para las personas mayores.
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