El BNG de Vigo ha reclamado al gobierno municipal de Abel Caballero que retire la nueva licitación privatizada del autobús urbano al considerar que supondrá un fuerte aumento del coste sin mejoras reales para los usuarios.
La formación nacionalista sostiene que el nuevo contrato, todavía sin adjudicar, elevará en torno a un 90% el gasto anual del servicio, pasando de 24 a 45 millones de euros, sin contemplar más autobuses, más personal conductor, aumento de frecuencias, nuevos horarios ni un rediseño del mapa de líneas.
El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, criticó que el Concello mantenga este modelo y advirtió del impacto que podría tener también en el bolsillo de los viajeros. Según señaló, el borrador de la nueva ordenanza tarifaria contempla que el billete pueda superar los dos euros para garantizar el equilibrio económico del servicio.
“Non podemos permitir é que o único cambio que aplique Caballero no autobús urbano sexa que paguemos máis polo mesmo servizo deficiente e insuficiente”, afirmó Igrexas.
Más coste y sin mejoras
Desde el BNG consideran “inaceptable” que se impulse un contrato de mayor cuantía sin que los pliegos recojan refuerzos sustanciales en la prestación. Los nacionalistas recuerdan además que el servicio sigue sin recuperar unas 250 frecuencias diarias suprimidas desde la pandemia y denuncian una pérdida de 1,3 millones de viajeros desde 2019.
“Estamos ante un modelo que pretende facer pagar máis á cidadanía por practicamente o mesmo servizo, sen capacidade de recuperar as 250 frecuencias diarias suprimidas desde a pandemia nin de corrixir as súas deficiencias”, sostuvo el portavoz nacionalista.
El debate sobre la concesión de Vitrasa
El 9 de abril de 2025, el alcalde anunció la licitación del nuevo servicio de autobús urbano de Vigo para un periodo de nueve años, prorrogable uno más, a partir del 1 de enero de 2026 y por un importe total de 468 millones de euros.
Semanas después, el BNG propuso la remunicipalización del servicio, iniciativa que no prosperó en la Corporación municipal. La formación defiende que Vigo podría seguir el ejemplo de otras grandes ciudades españolas que gestionan directamente su transporte urbano, como Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga o Córdoba.
Remunicipalización como alternativa
El Bloque insiste en que la finalización de la concesión actual abre una oportunidad histórica para cambiar el modelo de movilidad urbana en la ciudad mediante una empresa pública municipal.
“Estamos aínda a tempo de evitar que se dilapide a grande oportunidade histórica para a cidade que supón a fin da concesión de Vitrasa e non caer no erro de hipotecar Vigo unha década máis cun modelo de bus que non está á altura das necesidades das viguesas e dos vigueses”, defendió Igrexas.
En la misma línea, añadió: “O que está en xogo é decidir se queremos un autobús mellor ou simplemente un autobús máis caro”.
Un debate abierto sobre movilidad
La discusión sobre el futuro del transporte urbano vuelve así al primer plano político en Vigo, donde el coste del billete, las frecuencias, la cobertura de barrios y el modelo de gestión siguen siendo algunos de los principales puntos de debate entre gobierno y oposición.
Mientras el Concello mantiene la licitación del nuevo contrato, el BNG insiste en que la ciudad debe aprovechar el final de la actual concesión para redefinir un servicio que considera insuficiente para las necesidades de la mayor ciudad de Galicia.
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