Alfonso Basterra ha obtenido su primer permiso penitenciario desde que fue condenado en 2015 por el asesinato de su hija, Asunta Basterra. Según fuentes penitenciarias, el permiso será de cuatro días y podrá disfrutarlo a partir de este lunes.
Basterra cumple condena en el centro penitenciario de Topas, en Salamanca, adonde fue trasladado desde la prisión de Teixeiro.
Hay que recordar que está condenado a 18 años de prisión por su participación en el asesinato de su hija, en un caso que tuvo una gran repercusión social en toda España. La sentencia le consideró coautor del crimen, junto a su exmujer, Rosario Porto.
El pasado mes de febrero trascendió que Basterra había solicitado por segunda vez el tercer grado penitenciario. Esta petición se había rechazado anteriormente, en 2024, al considerarse que existía riesgo de alarma social.
Este permiso supone la primera salida de prisión de Basterra desde su detención, en septiembre de 2013, tras más de una década en la cárcel.
Condenados por asesinato
En octubre de 2015, tras cinco días de discusiones, un jurado popular consideraron que los padres de Asunta, Alfonso Basterra y Rosario Porto, mataron a su hija de 12 años, el 21 de septiembre de 2013.
Aceptaban la tesis del fiscal y la acusación particular quienes consideraban que Basterra y Porto, acabaron con la vida de la pequeña, tras suministrarle una cantidad elevada de orfidal, antes de ahogarla. Por este crimen pedían 18 y 20 anos de cárcel, respectivamente, para los dos.
Por su parte, los abogados defensores de la madre y el padre de Asunta, José Luis Gutiérrez Aranguren y Belén Hospido, respectivamente, aseguraron que sus clientes fueron víctimas de un plan trazado para implicarlos y solicitaron su absolución. En el momento del veredicto, ambos habían pasado 2 años en la cárcel de Teixeiro.
Rosario Porto murió en prisión
En noviembre de 2020, funcionarios de la cárcel de Brevia, en Ávila, encontraron muerta en su celda a Rosario Porto, quien se ahorcó con un trozo de tela que ató a la ventana.
A Porto, que había llegado al centro penitenciario en marzo de aquel año, no se le aplicó el protocolo de suicidio. Posteriormente, trascendió que no había dejado escrito o carta alguna.
