
La Xunta ha ratificado la presencia de metales pesados en el agua de varias acometidas municipales de la zona de Beade y ha emplazado al Concello y a la concesionaria a adoptar medidas urgentes para garantizar las condiciones sanitarias de consumo.
Los nuevos análisis realizados por inspectores farmacéuticos de Salud Pública, dependientes de la Consellería de Sanidade, confirman que en varios puntos de la red de abastecimiento de Quintián-Vigo —en el entorno del IES Beade— se superan los límites establecidos de plomo, hierro y níquel, tal y como ya habían detectado pruebas anteriores.
Las muestras fueron recogidas en cuatro puntos situados en el exterior del recinto educativo y, según la notificación oficial, evidencian una elevada concentración de estos metales en acometidas municipales de esa zona.
Requerimiento al Concello y a la concesionaria
El Departamento Territorial de Sanidade ha trasladado los resultados al Concello de Vigo y a FCC Aqualia, empresa responsable de la concesión del suministro de agua, instándoles a identificar los materiales de la red, derivaciones y acometidas, así como la existencia de válvulas antirretorno y llaves de corte antes de cada conexión.
Además, se solicita documentación técnica o declaración responsable de los fabricantes de los materiales en contacto con el agua que acredite su adecuación a la normativa, así como información sobre las actuaciones desarrolladas para evitar que la situación pueda repetirse en otras zonas del mismo abastecimiento.
Las administraciones disponen de un plazo de una semana para acreditar las actuaciones realizadas, presentar un cronograma de intervenciones previstas e investigar el origen de los metales detectados. La notificación advierte de que, en caso de persistir los incumplimientos o no atender el requerimiento, podrían calificarse como infracciones graves conforme a la normativa vigente.
Instalaciones interiores en buen estado
En febrero, el director territorial de Educación visitó el IES Beade junto a responsables técnicos y representantes del centro para comprobar el estado de las instalaciones. Según se constató entonces, todas las tuberías interiores de consumo de agua son de polietileno desde el contador hasta el interior del edificio, lo que apunta a que la presencia de plomo no procede de la red interna del instituto, sino de las acometidas exteriores.
El caso reabre el debate sobre el estado de determinadas infraestructuras hidráulicas municipales en Vigo y la necesidad de revisar materiales antiguos que puedan afectar a la calidad del agua de consumo.

