Vigo | María L. García
Ya hay fechas para la próxima campaña de vacunación frente a la gripe. El Servizo Galego de Saúde comenzará a administrar las vacunas el 28 de septiembre de 2026 y mantendrá abierta la campaña hasta el 31 de diciembre. El acceso será secuencial, por grupos de población, y el Sergas recomienda solicitar cita antes de acudir al centro sanitario.
La principal novedad de esta campaña está en las personas mayores. La vacuna antigripal reforzada, que hasta ahora tenía un acceso más limitado, se ofrecerá desde este año a toda la población general de 65 años o más. También continuará administrándose a las personas de 60 años o más que viven en centros sociosanitarios. La Xunta calcula que la ampliación hará que la población destinataria de esta vacuna pase de unas 540.000 a unas 730.000 personas, un 35% más.
Sanidade ha previsto una inversión de cerca de 9 millones de euros para adquirir las vacunas antigripales reforzadas. Se trata de una formulación de alta carga antigénica, diseñada para generar una respuesta inmunitaria más intensa, especialmente relevante en personas de mayor edad, que presentan un mayor riesgo de complicaciones, hospitalización y mortalidad asociadas a la gripe.
¿Quién debe vacunarse contra la gripe?
La campaña gallega se dirige a distintos grupos de población. Entre ellos se encuentran las personas mayores, la población infantil y quienes presentan determinadas enfermedades o circunstancias que incrementan el riesgo de sufrir complicaciones.
En el caso de los mayores, la campaña de 2026 introduce un cambio sustancial: las personas de 65 años en adelante recibirán la vacuna reforzada, mientras que los residentes en centros sociosanitarios podrán acceder a ella desde los 60 años.
También se mantiene la vacunación infantil. La Xunta adquirirá vacunas de distintos tipos, incluida la vacuna antigripal intranasal, además de las formulaciones inactivadas. La vacuna estándar adquirida específicamente para la campaña contempla 255.000 dosis destinadas a la población de entre seis meses y 69 años cuando no exista una indicación para utilizar otro tipo de vacuna.
La vacunación también está indicada para personas con determinadas condiciones de riesgo, embarazadas y otros colectivos cuya exposición laboral o situación personal aumenta el riesgo de infección o de desarrollar complicaciones.
El Ministerio de Sanidad incluye entre los grupos prioritarios para la temporada 2026-2027 a las personas de 60 años o más, los menores de entre seis y 59 meses y las personas de entre cinco y 59 años con determinadas enfermedades crónicas o situaciones de riesgo. También recomienda la vacunación de profesionales sanitarios y sociosanitarios y de otros colectivos específicos.
La vacuna infantil seguirá teniendo un papel importante
Galicia fue una de las comunidades que antes extendieron la vacunación sistemática frente a la gripe en la infancia. En la campaña anterior, la cobertura se amplió hasta los 11 años y la Xunta incorporó la vacuna intranasal como alternativa para evitar el pinchazo. Los datos finales mostraron una cobertura superior al 65% entre los niños de seis meses a cuatro años y del 56,22% entre los menores de hasta 11 años.
Para la campaña 2026-2027, la documentación disponible del Sergas mantiene la adquisición de vacuna antigripal intranasal, aunque la información pública actualmente disponible no detalla todavía en la misma extensión todos los calendarios secuenciales de administración por edades. La vacunación infantil seguirá formando parte de la estrategia gallega frente a la gripe.

¿Cuándo comenzará la vacunación?
El calendario general comenzará el 28 de septiembre y finalizará el 31 de diciembre de 2026. El Sergas establece un acceso secuencial, por lo que no todos los grupos comenzarán necesariamente el mismo día.
La recomendación oficial es clara: hay que pedir cita y no acudir directamente al centro de salud sin estar citado. El Sergas centralizará la información sobre el procedimiento de vacunación y las vías disponibles para solicitarla.
La campaña se organiza así antes de que llegue el momento de mayor circulación de los virus respiratorios. La vacunación no elimina por completo el riesgo de contraer la gripe, pero constituye una de las principales herramientas para reducir los casos graves y sus complicaciones.
883.000 gallegas y gallegos nos vacunamos en la última campaña
La campaña anterior dejó cifras elevadas de vacunación en Galicia. Según los últimos datos difundidos por la Xunta, 883.892 personas recibieron la vacuna contra la gripe durante la temporada 2025-2026. La cobertura mejoró en todos los grupos de población a los que se dirigía la campaña.
Entre las personas de 65 años o más, la cobertura se situó alrededor del 73%. En el grupo de mayores de 80 años llegó al 82,5%, de modo que aproximadamente ocho de cada diez personas de esa edad recibieron la vacuna.
También aumentó la vacunación entre el personal sanitario, que superó el 66% de cobertura, mientras que entre las mujeres embarazadas se situó por encima del 48%.
La campaña coincidió con una temporada de gripe que alcanzó su máximo a comienzos de diciembre. A principios de enero, la Xunta había contabilizado más de 3.200 ingresos hospitalarios con gripe confirmada durante la temporada.
Una vacuna que cambia cada temporada
La vacuna antigripal no es exactamente la misma todos los años. Su composición se adapta a las características de los virus que circulan y a las recomendaciones de las autoridades sanitarias internacionales.
Para la temporada 2026-2027 se han actualizado las cepas incluidas en las vacunas respecto a la campaña anterior. El objetivo es aumentar la correspondencia entre la composición de la vacuna y los virus que previsiblemente circularán durante el invierno.
El Servizo Galego de Saúde ha licitado distintos tipos de vacunas para la campaña gallega: una formulación estándar, una vacuna de virus atenuados administrada por vía intranasal y la vacuna inactivada reforzada destinada a los grupos de mayor edad.
La gran novedad de 2026: más mayores con vacuna reforzada
La ampliación de la vacuna de alta carga a partir de los 65 años es el principal cambio de la campaña gallega de este año. Hasta ahora, la estrategia había ido ampliando progresivamente este tipo de vacuna: primero para personas mayores institucionalizadas y posteriormente para determinados grupos de edad de la población general.
Sanidade justifica la nueva extensión por la mayor protección que ofrece esta formulación en las personas de edad avanzada. El Gobierno gallego calcula que el número de personas que podrán recibirla crecerá en torno a un 35%, hasta alcanzar unas 730.000.
Además, Galicia mantendrá por segundo año consecutivo un sistema de contrato de efectividad con los proveedores de esta vacuna. El precio final de las dosis queda vinculado a determinados resultados en salud, de manera que parte del coste puede variar en función de la efectividad obtenida.
Por qué hacer caso a los antivacunas puede ser peligroso
Dudar de una vacuna es legítimo; presentar como hechos afirmaciones que contradicen la evidencia científica, no. Los investigadores argumentan que cuestionar la validez de las vacunas y su necesidad para la curación de enfermedades es, no sólo insensato sino absurdo.

1. Confundir coincidencia con causalidad
Uno de los argumentos más habituales del discurso antivacunas consiste en atribuir a una vacuna cualquier problema de salud que aparece después de recibirla. Pero que dos acontecimientos ocurran uno después del otro no demuestra que exista una relación causal. Cuando millones de personas reciben una vacuna, algunas enfermarán posteriormente por causas completamente ajenas a ella. Para determinar si existe realmente un efecto adverso hay que comparar su frecuencia entre vacunados y no vacunados y analizar los datos mediante estudios epidemiológicos y sistemas de farmacovigilancia. Las vacunas, como cualquier medicamento, pueden tener efectos secundarios, algunos graves pero muy poco frecuentes. La cuestión científica no es negar esos riesgos, sino medirlos y compararlos con los riesgos de la enfermedad que se pretende prevenir.
2. Seleccionar datos y convertir la sospecha en una conspiración.
Otro recurso frecuente consiste en presentar un estudio aislado, un testimonio personal o un supuesto conflicto de interés como si fueran suficientes para desmontar décadas de investigación. La ciencia funciona justamente al contrario: una hipótesis debe contrastarse con múltiples estudios, resultados reproducibles y evidencias obtenidas por investigadores independientes. Las farmacéuticas deben ser vigiladas y las autoridades sanitarias pueden equivocarse, pero de ahí no se desprende que todas las investigaciones favorables a las vacunas estén manipuladas. Cuando cualquier evidencia que contradice una teoría se interpreta como una prueba más de la conspiración, la teoría deja de ser falsable. Eso no es pensamiento crítico: es un sistema cerrado de creencias.
3. El coste de equivocarse no es el mismo.
Las consecuencias de la desinformación sanitaria tampoco son simétricas. Una persona puede desconfiar de una vacuna y asumir individualmente ese riesgo, pero cuando un discurso sin respaldo convence a miles de personas de rechazar una protección eficaz, el efecto puede extenderse al conjunto de la población. La vacunación ha evitado millones de muertes y ha reducido enfermedades que durante décadas provocaron epidemias y una elevada mortalidad. Cuando las coberturas descienden, algunas de esas enfermedades reaparecen. Por eso informar sobre los riesgos reales de las vacunas es necesario, pero sustituir la evidencia por testimonios, miedo o teorías conspirativas puede tener consecuencias muy reales.
El pensamiento crítico no consiste en desconfiar de todo: consiste en exigir pruebas y estar dispuesto a cambiar de opinión cuando las pruebas contradicen lo que uno creía.
OtRaS NoTiCiaS
- Vigo Porté abre este martes las inscripciones
- Vacuna de la gripe en Galicia 2026: fechas, quién puede vacunarse y qué cambia este año
- Tapiada por orden judicial una vivienda de la rúa Aragón, convertida en un punto de venta de droga
- Sánchez pide a Caballero que compense el “sablazo” de la basura con una rebaja de otros impuestos
- El BNG exige saber cuánta agua pierde la red de Vigo y reclama a Xunta y Concello que cooperen ante la sequía





