
Vigo | C. Díaz
Una agente de la Policía Nacional fuera de servicio evitó una posible tragedia el viernes pasado, día 14, en la playa de Samil, en Vigo. La mujer a la que rescató estaba siendo arrastrada por la corriente frente a la desembocadura del río Lagares, una zona del arenal especialmente peligrosa cuando coinciden las mareas vivas con el inicio de la bajada.
La policía, perteneciente al Grupo Operativo de Prevención de la Delincuencia (GOPD), estaba jugando al vóley playa cuando escuchó gritos procedentes de la orilla. Al mirar hacia el mar distinguió a una mujer situada a unos 150 metros de la línea de playa, con dificultades evidentes para regresar a tierra y cada vez más alejada de la costa.
La situación no dejaba mucho margen. La agente avisó a un compañero con el que estaba jugando, también con formación como socorrista, y ambos decidieron entrar en el agua para auxiliarla. Antes de hacerlo, pidieron que se avisara a los servicios de emergencias y advirtieron al resto de bañistas de que no se adentraran en el mar.
El punto en el que se encontraba la mujer presenta una fuerte corriente de retorno en determinadas condiciones de marea. El riesgo era, por tanto, doble: la bañista tenía dificultades para mantenerse a flote y cualquier intento de otros bañistas sin preparación podía haber provocado nuevas víctimas.
La mujer apenas podía mover los brazos y las piernas
Cuando los dos rescatadores consiguieron llegar hasta ella, comprobaron que permanecía consciente, pero se encontraba en un estado de gran agitación. Apenas podía mover los brazos y las piernas y gritaba desorientada, presa del miedo.
La agente comenzó entonces a tranquilizarla y a mantenerla a flote. Le indicó que se colocara boca arriba y controlara la respiración mientras le aseguraba que conseguirían llevarla hasta la orilla.
La intervención psicológica resultó tan importante como el rescate físico. Una vez que la mujer redujo su nivel de ansiedad, ambos iniciaron el remolque hacia la playa, hablándole continuamente para evitar que volviera a entrar en pánico y pudiera aferrarse a ellos o realizar movimientos que dificultaran el rescate.
Finalmente consiguieron alcanzar la franja de arena. Una patrulla de la Policía Local ya se encontraba en el lugar y recibió la información sobre lo ocurrido. Aunque la situación de peligro había quedado controlada, los agentes solicitaron una ambulancia porque la mujer presentaba agotamiento extremo y síntomas de shock.
Los servicios sanitarios acudieron hasta la zona del aparcamiento, donde otra patrulla de la Policía Local coordinó el acceso de la ambulancia para que los profesionales pudieran atender a la joven.
OtRaS NoTiCiaS
- Una policía fuera de servicio salva a una mujer arrastrada por la corriente en Samil
- Galicia, en alerta por la falta de agua: Greenpeace advierte de una crisis que ya golpea al norte de España
- Vecinos de Bembrive reclaman el asfaltado del Camiño do Pouso, que está «lleno de socavones»
- El BNG pide congelar todos los impuestos de Vigo en 2027 y reclama pagar menos según la renta
- Muere Juan Tamariz, el hombre que consiguió que creyésemos en la magia





