
El Foro Socioeducativo Os Ninguéns ha reclamado un realojo inmediato, digno y estable para las personas que residen en la antigua estación de autobuses de Vigo ante el inminente desalojo del edificio, al tiempo que ha rechazado que se las califique como «okupas». La entidad insiste en que se trata de personas sin hogar que no disponen de ninguna alternativa habitacional real.
La organización asegura que no se opone al desalojo de un inmueble que considera abandonado, deteriorado y potencialmente peligroso, pero critica que la preocupación institucional llegue ahora, después de años de abandono, mientras se mantiene «el peligro cotidiano» que supone vivir en la calle, especialmente durante la actual ola de calor.
Además, vigoalminuto ha podido comprobar que las personas que actualmente permanecen en la antigua estación de autobuses están convencidas de que el desalojo se producirá de manera inmediata, lo que incrementa la incertidumbre sobre su futuro al desconocer qué alternativa habitacional se les ofrecerá.
¿A dónde irán?
As Ninguéns considera que el debate no debería centrarse en la ocupación del edificio, sino en el destino de las personas que lo habitan. «Lo urgente no es señalar el espacio, sino preguntarse qué alternativa se les va a ofrecer cuando pierdan también ese lugar de pernocta», sostiene la entidad.
En este sentido, plantea varias preguntas a las administraciones: dónde dormirán estas personas tras el desalojo, qué recursos se les garantizarán y quién asumirá la responsabilidad de evitar que vuelvan a quedar abandonadas en la calle.
La organización recuerda que esta situación no es un caso aislado y señala que muchas de las personas que en su día vivían en la antigua nave de Pescanova continúan sin una solución habitacional definitiva, pese a que aquel espacio también presentaba graves riesgos y llegó a registrarse una muerte.
Con temperaturas que este domingo seguirán superando los 33 grados
Asimismo, advierte de que las altas temperaturas agravan todavía más la situación de las personas sin hogar, al carecer de un lugar seguro donde refugiarse, descansar o protegerse del calor extremo.
As Ninguéns también critica el uso del término «okupa» para referirse a quienes sobreviven en infraviviendas o edificios abandonados por falta de recursos. A su juicio, esa denominación contribuye a estigmatizar a personas que no ocupan esos espacios por voluntad de apropiarse de ellos, sino porque carecen de otra opción.
Por último, la entidad censura el enfrentamiento entre el Concello de Vigo y la Xunta de Galicia sobre quién debe asumir la atención de estas personas y reclama que ambas administraciones coordinen una respuesta urgente. «No son okupas, son personas sin hogar», concluye el colectivo, que pide que el foco se sitúe en garantizar una solución habitacional a las personas afectadas y no únicamente en el desalojo del edificio.
