
Como adelantó vigoalmuto, este miércoles empezaron a aplicarse los nuevos horarios de varios servicios de Alta Velocidad, Alvia y Avlo en el corredor gallego con Madrid, aprobados por Renfe, que introducen ajustes en horarios e incluyen una parada en Santiago de Compostela.
La medida afecta directamente a las conexiones de Vigo con la capital y ha sido utilizada políticamente por el alcalde de la ciudad, Abel Caballero, para denunciar una decisión en la que señala al Partido Popular, aunque se trata de una planificación de una empresa pública dependiente del Ministerio de Transportes.
Cambios en los servicios ferroviarios

El discurso político: de ajuste técnico a conflicto
Abel Caballero, ha criticado la inclusión de la parada en Santiago en uno de los trenes que salen desde Vigo, asegurando que supone un aumento del tiempo de viaje y una pérdida de competitividad para la ciudad.
En sus declaraciones, realizadas en un audio sin preguntas, Caballero ha afirmado que no comparte la planificación de Renfe y ha cuestionado que Vigo tenga menos frecuencias que otras ciudades del corredor gallego.
Sin embargo, ha dirigido sus críticas hacia el Partido Popular, al que apunta indirectamente pese a tratarse de una decisión adoptada por Renfe, empresa pública cuyo presidente depende del Ministerio de Transportes.
Un conflicto construido sobre una decisión técnica
Según fuentes ferroviarias, este ajuste de horarios y paradas forma parte de una reorganización habitual en los servicios de alta velocidad, en la que se equilibran frecuencias, tiempos de viaje y conexiones intermedias entre ciudades.
La inclusión de Santiago de Compostela en algunos servicios del eje Vigo–Madrid responde a criterios operativos de red, aunque en el plano político ha sido interpretada como una pérdida de peso relativo para Vigo.
Este tipo de decisiones, de carácter técnico, suele derivar frecuentemente en confrontaciones políticas en Galicia, donde la competencia entre ciudades por servicios e infraestructuras se traduce frecuentemente en discursos de agravio territorial.
Vigo, Santiago y el marco del debate
El episodio vuelve a poner de manifiesto la tensión recurrente -y muchas veces artificiosa e interesada políticamente – entre Vigo y Santiago en torno a las infraestructuras de transporte. Mientras Renfe ajusta su planificación en función de la demanda y la eficiencia del servicio, el debate político tiende a trasladar esas decisiones a un plano de confrontación institucional.
En este caso, la discusión se ha visto amplificada por la atribución política de una decisión que no corresponde a un partido concreto, sino a la gestión de una empresa pública estatal.
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