Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este lunes por primera vez ante el juez federal Alvin K. Hellerstein, de 92 años, en el tribunal federal del sur de Nueva York, menos de 48 horas después de que soldados de Estados Unidos los capturasen en Caracas y los trasladasen a Estados Unidos.
Tras pasar la noche en la prisión federal Metropolitana de Brooklyn, se les llevó en helicóptero y luego en un convoy policial hasta el tribunal, donde conocieron la acusación ampliada del Departamento de Justicia estadounidense, que incluye cargos de conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de armas automáticas y uso de artefactos destructivos.
Por primera vez, la acusación también involucra a Cilia Flores, señalada por la Fiscalía por su presunta participación en la logística de la red de narcotráfico, ampliando el alcance del caso.
«Todavía soy el presidente de Venezuela”
Maduro, se declaró inocente ante el tribunal, «todavía soy el presidente de Venezuela”, aseguró durante la audiencia. Sin embargo, su abogado, Barry Pollack —quien también representó en su momento a Julian Assange—, indicó que “por el momento no solicitará la libertad bajo fianza” para el mandatario, aunque no descartó hacerlo en el futuro. El juez ha programado una nueva citación para el 17 de marzo, tanto para Maduro como para su esposa, la diputada Cilia Flores. .
