La Xunta de Gobierno Local de Vigo aprobará este viernes el proyecto definitivo de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), una medida que afectará a un total de 67 hectáreas de la ciudad, distribuidas en cuatro ámbitos: el centro urbano —con cerca de 400.000 metros cuadrados, la zona de mayor extensión—, Praza de Portugal, Bouzas y O Calvario.
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“Con sentido común”, evitando restricciones que alteren la vida cotidiana
El alcalde volvió a defender el modelo diseñado por el Concello, al que definió como fruto de un “gran pacto social”, y aseguró que su aplicación se realizará “con sentido común”, evitando restricciones que alteren la vida cotidiana. Según el regidor, el sistema garantizará excepciones para residentes, centros de salud, comercios y servicios esenciales, y se inspira en el funcionamiento actual del control de accesos del Casco Vello.
Abel Caballero insistió además en marcar distancias con el modelo impulsado por la Unión Europea, al considerar que “expulsa a la ciudadanía con menor capacidad adquisitiva”, al vincular el acceso a la posesión de vehículos eléctricos o híbridos. En este sentido, reiteró que Vigo no aplicará un sistema “basado exclusivamente en multas”.
¿No habrá multas?
Sin embargo, esta afirmación choca con el contenido del propio proyecto municipal. En septiembre, el BNG hizo público que el documento aprobado por el Gobierno local sí contempla un régimen sancionador. De forma textual, el texto establece que “a partir del 1 de noviembre de 2025 se iniciará la fase informativa, durante la cual se notificaría a los usuarios infractores, y se empezaría a sancionar un año más tarde, el 1 de noviembre de 2026”.

- Según los datos incluidos en el proyecto, las sanciones podrían afectar inicialmente al 18 % de los vehículos censados en Vigo que carecen de etiqueta ambiental, alrededor de 36.000 unidades entre coches, motocicletas y furgonetas.
- En una segunda fase, prevista para 2027, las restricciones se ampliarían a los vehículos con etiqueta B, que representan el 36 % del parque móvil, unos 72.500 vehículos.
- Finalmente, en 2031, la ZBE alcanzaría también a los vehículos con etiqueta C, que suponen aproximadamente la mitad del total, más de 100.000.
De este modo, aunque el Concello defiende un modelo progresivo y flexible, el calendario aprobado fija un horizonte claro de limitaciones al tráfico rodado en estas cuatro zonas, con un impacto creciente sobre buena parte de los vehículos que circulan actualmente por la ciudad.





