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Galicia

El PP propone pactar con vecinos y hosteleros soluciones a los conflictos que está generando el ocio nocturno

BotellónEl grupo municipal del Partido Popular criticó este martes que el alcalde «se ponga de perfil y mire hacia otro lado» ante las protestas de los vecinos directamente afectados por el fenómeno del botellón y, en general, por el ruido derivado del ocio nocturno.

La concelleira Teresa Egerique se refirió a las denuncias expresadas por colectivos de residentes en el Casco Vello, a las que sumó también las quejas de vecinos del entorno de la plaza de Compostela, Areal o As Avenidas.

En todos los casos, los ciudadanos exponen problemas por el excesivo ruido nocturno o, en otros casos, por algunas prácticas de ocio asociadas al fenómeno del botellón que generan problemas de seguridad y convivencia.

«El alcalde se está poniendo de perfil en un asunto en el que el Concello ni puede ni debe eludir su responsabilidad», señaló Egerique. Criticó que Caballero se haya limitado a catalogar las denuncias de los vecinos como un «problema colateral» del crecimiento y puesta en valor del Casco Vello vigués.

En este sentido, la concejala popular recordó que el Gobierno de Galicia ha invertido más de 100 millones de euros en la recuperación de la zona histórica de la ciudad «con unos resultados estupendos y que han devuelto al Casco Vello su carácter de espacio para la convivencia y para la residencia».

A su juicio, es necesario conjugar ambas vocaciones en la zona antigua de la ciudad y “el Concello es quien debe definir qué hacer y decidir cómo hay que hacerlo. Pero son los vecinos los que tienen claro cuándo se debe hacer; y es evidente que tiene que ser ahora».

Egerique apostó por crear un grupo de trabajo mixto, en el que estén representados los vecinos, los comerciantes y hosteleros, personal del área de seguridad y técnicos en la materia. El objetivo de este equipo, en el que el PP sugiere integrar también a los dos grupos de la oposición, es localizar y aplicar soluciones prácticas que hagan posible la convivencia, tanto de los negocios como de los residentes en el Casco Vello.

«No es simplemente una cuestión de regular más o menos el fenómeno del botellón, se trata de pactar unas normas de coexistencia y de ponerlas en práctica», afirmó la concejala popular.

El grupo municipal, según precisó, mantendrá reuniones en los próximos días con los residentes en las zonas conflictivas, y también con los hosteleros y comerciantes, para estudiar sus puntos de vista y sugerir actuaciones concretas. «Espero que el gobierno local demuestre algo más de sensibilidad de la que ha dejado ver el alcalde en sus declaraciones de esta semana», dijo.

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