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Un maquinista de Alvia aclara que «no hay frenado automático si el tren va a menos de 200 km/h»

El maquinista Manuel Mato, conductor de diversos modelos de tren Alvia como el siniestrado en Santiago, ha manifestado este viernes que en el tramo del accidente, regido por el sistema de señalización ferroviaria ANFAC Digital, el frenado automático no se activó porque el tren no circulaba a más de 200 kilómetros por hora. Así pues, “en la curva en la que descarriló el tren, la reducción de velocidad depende sólo del factor humano».

Mato ha indicado en declaraciones a RNE que únicamente se activa el freno de urgencia si el maquinista no frena y sobrepasa los 200km/h y que en el lugar del accidente, lo que supone que , si como en este caso “las señales están en vía libre, hasta 200 km/h te permite circular».

El conductor del tren, ha recalcado este maquinista, debe saber que «cambia la velocidad y baja de 200 kilómetros a 80, es él quien tiene que tomar las medidas de frenar el tren para entrar en ese punto a la velocidad de la vía”.

Manuel Mato ha indicado que «no hay nada técnicamente que te obligue a reducir esa velocidad, no hay balizas que informen de la reducción”, además, tampoco «informan de que superas la velocidad del tramo», por ello, la reducción de velocidad en dicho tramo se hace manualmente ya que «no te la dice nadie en cabina».

Por lo que se refiere a este caso en concreto, el conductor ha comentado que la reducción de velocidad de la curva «sólo viene en el itinerario», el cual «dice que a partir del kilómetro 84.200  – antes del lugar del accidente -, tienes que circular a una velocidad máxima de 80 por hora». Según Manuel Mato, si el sistema de «señalización de alta velocidad» (ERTMS) estuviera implantado hasta Santiago, la reducción de velocidad la hubiera hecho automáticamente el tren» puesto que no te permite rebasar la velocidad máxima del trayecto.

El maquinista ha manifestado que el punto en el que ocurrió el accidente es, a su juicio, un «punto negro  en el que el cambio brusco de velocidad podría estar más avisado. Ahí, la bajada de la velocidad es muy brusca porque vienes de una recta muy larga en bajada a 200 km/hora y tienes que reducir a una velocidad de 80 kilómetros. Es una curva complicada y hay que bajar la velocidad progresivamente», ha concluido.

Mato ha añadido que «las sensaciones es que no se redujo la velocidad adecuadamente», algo que, ha repetido, «lo determinará la caja negra» eso sí, ha aclarado, “difícilmente un accidente de esta envergadura, se debe a una sola causa».

 

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