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Vigo al día

Era cierto: los recortes en Sanidad matan

Carmen Flores (centro) presidenta de Defensor del Paciente, junto a Cipriano Castreje, abogado de la asociación, este martes en Vigo/Tresyuno Comunicación

“Son un atentado contra la vida y la salud de las personas”. Así lo ha asegurado este martes en Vigo la presidenta de la Asociación Defensor del Paciente, quien ha criticado  los recortes “en personal y servicios” y advertido que, lo mismo que las transferencias de la Sanidad a las comunidades autónomas tiene como objetivo su “privatización”.

Carmen Flores ha puesto como un claro ejemplo de ello los tres suicidios de pacientes con patologías psiquiátricas que se han suicidado en el Meixoeiro, Povisa y un tercer centro privado que se dará a conocer en unos días. Los tres, enfatizó, habían intentado quitarse la vida con anterioridad, estando en su casa “y lo consiguieron en el hospital”. Flores señaló que fue así porque en dos de esos casos, “que se produjeron en tres meses”, en los centros en los que estaban internados, Meixoeiro y Povisa, se dejaron a su alcance los medios para que pudiesen conseguir ese fin: en el primero la barra metálica de una ducha y en el segundo una habitación con acceso abierto a un balcón.

Flores, además, subrayó que “tenemos unos consejeros de Sanidad y una ministra, que es una figura decorativa, y no sirven», y aconsejó a Feijóo que no saque pecho con respecto a la sanidad de Galicia, “hay una lista de espera descomunal que hace muchísimo daño a los pacientes que, en muchos casos tienen que esperar meses para recibir tratamiento o ser diagnosticados y cuando llegan al especialista o a una mesa de operaciones ya no hay nada que pueda hacerse por ellos”.

La presidenta de Defensor del Paciente aseguró que en España hay miedo a denunciar los casos de negligencias médicas, “por miedo a que se tapen, por miedo a que el enfermo pueda sufrir represalias por parte de los denunciados y por el coste económico de las posibles acciones judiciales…esto tenemos que agradecérselo al señor Gallardón, que ha creado una justicia para ricos y otra para pobres, cubriéndose de gloria”.

Por su parte, el abogado del Defensor del Paciente  destacó que Vigo, es «una de las ciudades más reivindicativas» y donde más gente reclama en relación con el total de población. Según estimó, en la actualidad la asociación tiene unas 300 denuncias en los juzgados gallegos y son el Xeral-Cíes y el Meixoeiro, los hospitales donde hay más denuncias, fundamentalmente en cirugía y traumatología.

Cipriano Castreje ha subrayado que hay una falta total de seguridad jurídica puesto que no existe una doctrina clara por parte de la Justicia, por ello, ha pedido a los jueces que «unifiquen criterios y desaparezca, a la hora de juzgar las negligencias médicas la pérdida de oportunidad». Catreje ha clamado contra la exclusión de los pacientes del estudio del baremo de indemnizaciones para víctimas de negligencias médicas, «los pacientes no forman parte de los colectivos que están aportando su opinión en este asunto tan importante”,están otros como las aseguradoras o las mutuas, “pero los pacientes no cuentan”.

Durante la rueda de prensa, convocada este martes en Vigo, varias familias expusieron su situación tras haber sido víctimas de esas negligencias. Ambrosio explicó que, tras varios intentos de suicidio, su hermano, que padecía esquizofrenia, fue ingresado en el Hospital Povisa en abril de este año y acabó tirándose desde el cuarto piso del mismo. Según apuntó, primero estuvo en una habitación con puertas y ventanas cerradas, pero después lo pasaron a otra donde sí había una puerta abierta que daba a un balcón, y desde él se tiró, “no pudieron ponérselo más fácil, y eso que advertimos en varias ocasiones a médicos y enfermeras de los intentos de suicidio anteriores”.

Julio explicó que su mujer ingresó en junio del pasado año en el Meixoeiro con una fuerte depresión y tras varios intentos de suicidio; finalmente se mató usando la barra de hierro que había en el baño de su habitaciónsin que nadie se diese cuenta hasta una hora más tarde”.

Lourdes, madre de una niña de 7 años con parálisis cerebral a la que le han reconocido una indemnización de 25.000 €, denunció que en su caso no se tuvo en cuenta que padecía un problema de tensión muy alta, “por el cual tuve que ir varias veces a Urgencias”. La última, cuando estaba en el octavo mes de embarazo, volvió al Hospital Xeral con un desprendimiento de placenta y un sufrimiento fetal muy importante. Pese a ello, “tuve que subir andando a la segunda planta, yo misma me subía  la camilla sin que nadie me ayudase, tuve que ir a la sala de eco a hacerme una ecografía que nunca ha aparecido, y todo ello con un problema tan serio y mientras mi hija estaba braquicárdica”. Lourdes asegura que todo fue un cúmulo de “malas atenciones, malas contestaciones y maltrato”.

 

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