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estela del Grand Voyager/Tresyuno ComunicaciónZ.ALONSO vigoalminuto.com/ GRAND VOYAGER .-  Diario de abordo: Una de las primeras cosas que te choca cuando el barco comienza a zarpar es que apenas notas que se mueve. Si no estás atento, si no has tenido la suerte de que alguien te haya ido a despedir, puedes perderte ese momento mágico de ver cómo la costa se va alejando y tú te vas colando hacia mar abierto, como un intruso. No cante victoria. Poco a poco la sensación de no pisar tierra firme se hace cada vez menos llevadera.

Las islas Cíes hacen de parapeto para que no pidas papas nada más arrancar. Una vez que las rebasas, que has visto la ría desde lo alto de tu torre y has pasado la cara B de las Cíes, aún con cicatrices del ‘Prestige’, todo comienza a moverse bajo tus pies.

Para los abstemios como esta servidora, la sensación es de mareo constate. Para los que toman alguna copa de vez en cuando es lo más parecido a una borrachera. Es imposible caminar por los pasillos en línea recta. Cada poco ves cómo el grupo de gente que va delante de ti va haciendo eses, dando bandazos de un lado del pasillo a otro. Lo peor es que tú haces exactamente lo mismo. Si en la recepción de los hoteles te ponen una bandejita con caramelos para picar, en la del ‘Gran Voyager’ y cualquier otro trasatlántico que se precie, la bandeja está llena de biodraminas. Y hay quien las coge a puñados.

Cenar la primera noche, sobre todo para los novatos, es toda una odisea.El estómago es un ir y venir que no siempre está dispuesto a aguantar que le des de comer. Y cuando estás en la mesa sentado esperando el plato y dudando de poder llegar al postre,los camareros te parecen héroes capaces de llevar una bandeja en la mano sin que se les caiga una sola gota de nada ni hacer estropicios con los platos.

Ni espectáculos ni nada. La primera noche en lo único que piensas es que Lisboa no está tan lejos, que a medianoche ya habrás pasado Oporto y que no te pasarás la noche viajando. Luego, cuando ves que la cosa no para sólo deseas que el mareo se pase en posición horizontal y que el bamboleo te ayude a dormir. Cuando abres los ojos y ves que el barco sigue en marcha sólo deseas haber puesto una biodramina al lado del despertador.

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